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300 Aniversario de la RAE

Tomamos de Canal Solidario esta noticia en torno al aniversario de la RAE. El Instituto de la Mujer, tras conocer la campaña publicitaria puesta en marcha por la Academia de la Publicidad para conmemorar el 3º centenario de la RAE, felicita a ésta por la iniciativa y se une al reconocimiento a la importante función que realiza la prestigiosa Academia de la Lengua.

Sin embargo, ha valorado que la creatividad elegida, a pesar de su contexto humorístico y de referencia a los anuncios de productos de limpieza del hogar, incurre en un tratamiento estereotipado, ridiculizando la figura del ama de casa y fomentando la separación de roles sociales entre mujeres y hombres. En este sentido, lamenta que un objetivo tan loable como el pretendido se convierta en una campaña que favorezca las actitudes sexistas y contribuya a reforzar las desigualdades entre mujeres y hombres.

Por esta razón, se ha dirigido al presidente de la Academia de Publicidad trasladándole esta preocupación, advirtiéndole que la campaña puede resultar ofensiva para muchas mujeres y muchas amas de casa, que no se sienten dignamente representadas con este tratamiento, y le recuerda la legislación vigente en materia de publicidad ilícita, instándole a adoptar las decisiones necesarias para evitar que esta campaña, que tiene una especial significación social, perjudique el trabajo que desde las instituciones públicas y las organizaciones civiles realizan, cada día, para avanzar hacia la igualdad real entre mujeres y hombres y lograr el mismo respeto y reconocimiento público que los varones por las tareas y trabajos que realizan en los diversos ámbitos.

Puta: el documental

“¿Por qué no te suicidas, zorra estúpida?”. Abril de 2013. Una de las frases que más escuchó Emily Lindin en su adolescencia resuena, de nuevo, en su cabeza al enterarse por la noticias del suicidio de Rehtaeh Parsons, una chica canadiense que había sufrido una violación en grupo y que después tuvo que aguantar el acoso de sus compañeros de instituto cuando las fotos de su agresión sexual circularon en las redes sociales. No era la primera vez que Lindin escuchaba una historia como ésta. Otras jóvenes norteamericanas como Amanda Todd, Audrie Pott o Phoebe Prince también se habían quitado la vida después de haber sido señaladas como la “puta del instituto”. “Y la lista podría seguir con más nombres que no aparecen en la prensa” explica a S Moda Lindin, fundadora de The Unslut project, una iniciativa que busca la concienciación social y que promueve la igualdad de género para luchar contra ese estigma en el que la sexualidad femenina se negativiza y convierte en objeto de insulto, bullying o acoso.

El proyecto de Lindin contra el ‘slut shaming’ –lo que vendría a ser el ‘escarnio de la zorra’, o esa extraña y arraigada afición por culpabilizar a las víctimas de agresiones sexuales, y no al agresor, con frases como “se lo estaba buscando” o “eso le pasa por ir provocando”– es también un proyecto catártico. Su autora lo inició con la publicación en Tumblr de sus diarios de niñez y adolescencia, porque, tal y como cuenta, “a mí nunca me violaron, pero fui señalada como la ‘puta’ del colegio desde que cumplí once años en adelante” (un resumen de sus vivencias se pueden leer en este artículo que firmó en The Guardian).

Transcribir episodios como el “Hija mía, ¿eres sexualmente activa?” que le preguntó su madre mientras hacía los deberes por los rumores que asolaban su barrio (su novio le contó a todo el mundo que le había practicado unos tocamientos que ella nunca pidó, “en realidad, fui sexualmente pasiva”), o cómo ella misma pensaba que se merecía todo el acoso de sus compañeros (“Debo haber hecho algo mal. Supongo que me lo merezco y Dios me lo está devolviendo”) han dado fuerza a multitud de mujeres (y hombres) para compartir sus propias experiencias personales en su web. “Toda esta implicación demuestra cómo de arraigado está este tipo de bullying en nuestra sociedad”,

Por ese motivo, y para extender su proyecto a nuevas vías de comunicación, Lindin prepara ahora el documentalSlut: A Documentary Film’ (‘Puta: el documental’)

Violencia cotidiana de baja intensidad

Desde el blog Mujeres del País nos llega este testimonio…..

“Cuando tenía 15 años me dirigía a un centro comercial que está un poco alejado del centro de la ciudad. Eran como las seis de la tarde, y estaba esperando en un paso de cebra para cruzar. Pasó enfrente de mí un camión, el conductor estaba haciendo gestos obscenos con la boca mientras me miraba, yo solo le levanté el dedo corazón y le llamé cerdo. A esto el camionero reaccionó escupiéndome desde el camión. Me dio tanto asco y vergüenza que todavía no se lo he contado a nadie.”

Caminar por la calle, estar sentada en el metro, sentarse en un bar tranquila… Situaciones cotidianas que para muchas mujeres es una lacra incómoda que carece de crimen y castigo. Y es que un momento confortable puede verse tornado enseguida en algo desagradable para  ellas al ser objeto de una mirada lasciva, una mano masculina en una pierna femenina sin que haya habido consentimiento alguno o escuchar una ‘mamarrachada’ fuera de tono mientras toma un café. ¿No se puede hacer nada para denunciar eso? Ahora ya sí, gracias a la iniciativa The Every Day Sexism Project. Se trata de un espacio que (como dicen en su web) “existe para exponer y catalogar las instancias de sexismo que vivimos día a día. Puede tratarse de casos serios o menores, ofensivos e indignantes, o tan triviales y naturalizados que ni siquiera nos sentimos capaces de protestar.”

A estas consductas se las ha definido como micromachismos. Fue en los años 90 cuando Luis Bonino le puso el nombre a las maniobras cotidianas que los hombres realizan para conservar, reafirmar o recuperar el dominio sobre sus parejas. Maniobras invisibles pero dañinas.

El nombre nace en la estela del término micropoderes del sociólogo francés Foucault y como en este caso, micro no se refiere a “poca cosa” o “poco importante” sino a que son casi imperceptibes, están especialmente invisibles y ocultos para las mujeres que los padecen y para la sociedad en general. “Es como un microbio –explica Bonino-, lo pequeños que son y el mal que algunos causan”.

 Asegura Luis que si el modelo clásico se definía con las tres p, la obligación de los varones de ser proveedores, protectores y procreadores; “ahora hay muchos hombres que ni proveen ni protegen ni procrean, son más afectivos, incluso encantadores pero ¿qué aportan a las mujeres? ¿Están construyendo relaciones igualitarias o simplemente mejorando aún más su status? Es decir, van dejando sus obligaciones tradicionales pero no dejan de ejercer su poder”.

Algunos micromachismos son violencia en sí mismos, otros, son la antesala de la misma. Saber verlos, tener a mano una lupa para identificarlos, supone una medida de protección, especialmente con esos “hombres supuestamentte encantadores” que aparentemente están modificando el modelo tradicional de masculinidad y en realidad están ejerciendo violencia. Eso sí, mucho más sutil.

Reducidas a la servidumbre

“En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer, incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia”. Así se manifestó el papa Francisco durante una entrevista que concedió a la revista jesuita Civiltà Cattolica, y que recoge Clarín.

Una primera especulación que se hace sobre la posible intervención de Francisco en el asunto, es que la mujer podría ocupar muchos más cargos y más relevantes en el Vaticano de los que ocupa hasta ahora. Pero hay otra especulación más osada que empieza a hacerse, y es que el Papa podría nombrar como cardenal a mujeres. Los cardenales son los principales consejeros del pontífice y tienen la función de elegir Papa.

Pero el tema no es tan sencillo. El Código de Derecho Canónico establece que para ser cardenal hay que ser varón y al menos sacerdote, en cuyo caso, si es elegido, debe ser consagrado obispo. Sin embargo, como el cardenalato no es, en sí mismo, uno de los siete sacramentos de la Iglesia (junto con el bautismo, la comunión, etc.) como lo es el diaconado, el presbiterado y el episcopado, que componen el llamado sacramento del orden. Si un Papa suprimiera los requisitos de ser varón y sacerdote u obispo para ser cardenal se despejaría el camino.

Por otro lado, el Papa Francisco aseguró que “sufre” cuando ve a las mujeres “reducidas a la servidumbre” en la Iglesia, al tiempo que defendió su vocación recordando que “Dios confía de modo especial el ser humano a la mujer”. 

En su discurso, Francisco se refirió a la vocación y a la misión de la mujer de nuestro tiempo. “¿Qué significa esta custodia especial del ser humano a la mujer? Me parece claro que mi predecesor se refiere a la maternidad. Muchas cosas pueden cambiar y han cambiado en la evolución cultural y social, pero el hecho es que es la mujer concibe”, señaló.

El Papa ha reiterado que no se trata solo de “un simple hecho biológico”, sino que comporta una gran cantidad de implicaciones tanto para la propia mujer como en su relación respecto a la vida humana y la vida en general. Sin embargo, Francisco ha alertado de “dos grandes peligros que mortifican” a la mujer en su vocación. “El primero es la reducción de la maternidad a una función social, una tarea que es noble pero que en realidad aparta a la mujer con todo su potencial, no la valora plenamente en la construcción de la comunidad, ya sea en ámbito civil como eclesial”, ha señalado.

Por otro lado, entiende como “reacción opuesta” a este hecho la promoción de un tipo de liberación que, “para ocupar el espacio sustraído al varón, abandona lo femenino, que tiene valiosas características

Las niñas-esposas

Anna Lucas, coordinadora de la iniciativa de salud materno-infantil del Instituto de Salud Global de Barcelona, nos presenta una realidad en la que viven millones de niñas en el Mundo:

Las regiones en desarrollo sufre la desigualdad de género, la pobreza y la falta de derechos propia de las niñas y niños. Y a las que hemos abandonado a su suerte. El exponente más evidente de ello es el matrimonio infantil (contraído antes de cumplir los 18 años y mayoritariamente forzado), una práctica que determina fatalmente la trayectoria vital de millones de niñas. Supone una violación de sus derechos humanos, las aparta de la educación y pone en grave riesgo su salud. Propicia que sean víctimas de la violencia sexual y psicológica en el hogar, porque no tienen información ni capacidad para negociar prácticas sexuales seguras. Las expone a embarazos de riesgo, no deseados, a infecciones de transmisión sexual y a enfermedades mentales, con mucha más frecuencia que las que permanecen solteras.

¿Qué nos dicen los datos disponibles? Las niñas-esposas se concentran sobre todo en el Sur de Asia, donde casi la mitad de las jóvenes están casadas antes de alcanzar su décimo octavo cumpleaños, y en África subsahariana, donde son más de un tercio de las jóvenes. 70 millones de niñas. Un 12% del total antes de los 15 años. Y, una vez más, la inequidad como explicación de los matrimonios precoces: la situación económica (hasta el 54% en las más pobres), la falta de educación (63% de las niñas sin educación primaria frente al 20% de las que han completado la  secundaria) y vivir en el medio rural (44%).

No es casualidad que los mismos países que ocupan los primeros puestos en el penoso ranking de matrimonios infantiles tengan también las tasas de mortalidad materna más altas (Níger, ¡con un 75% de matrimonios!,  tiene la tasa más alta, y le siguen países como Chad, Malawi, Mozambique o Bangladesh). Las complicaciones del embarazo y el parto son las principales causas de muerte de las niñas entre las edades de 15 y 19 en estos países. En África, donde se concentran gran parte de las mortalidad materna global, la cuarta parte de los fallecimientos se produce entre adolescentes.

Ni siquiera en este momento de perenne valoración y evaluación de los Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) se resalta suficientemente el estrecho vínculo entre la situación de las niñas y el no cumplimiento del ODM5 (mejora de la salud materna), y de otros como el ODM4 (reducción de la mortalidad infantil): los hijos e hijas de las niñas-madres tienen hasta un 60% más probabilidades de morir durante el primer año de vida. O los ODM2 (educación primaria universal) y ODM3 (igualdad y empoderamiento).

¿Cómo avanzar? Hay nuevos actores e iniciativas globales en marcha como Girls, Not Brides. El grupo de alto nivel de Naciones Unidas designado por Ban Ki-moon para asesorar en el marco post-2015 ha pedido que el matrimonio infantil sea uno de los cuatro indicadores clave para medir el progreso hacia el empoderamiento de niñas y mujeres. Pero los cambios sociales deben producirse desde abajo. La mayoría de países han modificado sus legislaciones elevando la edad legal para contraer matrimonio pero apenas se ha avanzado durante la última década. Hay que involucrar a líderes comunitarios y religiosos locales, padres y docentes para cambiar percepciones y conductas, como los sesgos contra la educación de las niñas que se dan ya a edades muy tempranas. Y ofrecer opciones que disminuyan la probabilidad de que la necesidad económica les empuje a casar a las niñas.

A falta de voluntad política de los países, los recursos deberían canalizarse hacia los que conocen mejor que nadie las barreras existentes para defender los derechos de niñas, como las ONG locales que trabajan en el terreno combatiendo estas prácticas. Por el momento, su poca reconocida labor parece la única opción para acelerar la erradicación de esta costumbre terrible que es causa y consecuencia de subdesarrollo.

Un vídeo elaborado por jóvenes de la India que nos refleja esta realidad

 

40 casos de violencia sexual registrados cada día

Al menos 40 mujeres son violadas cada día en la RDC, es decir más de una mujer cada hora, según un informe hecho público el pasado martes 8 de octubre en Kinshasa por la ministra de Género, Familia e Infancia, Geneviève Inagosi. El documento elaborado con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP) informa sobre más de 29 000 casos de violencia sexual registrados desde 2011 hasta el 1er semestre de 2013. Para la ministra, «una buena sensibilización a través de los medios de comunicación» puede ayudar a prevenir esta violencia sexual.

Las informaciones contenidas en este informe corresponden a 7 provincias: Bandundu, Bajo-Congo, Katanga, Provincia-Oriental, Kinshasa, Kivu-Norte y Kivu-Sur. La provincia más afectada es la de Kivu-Norte, con 4.689 casos de violencia sexual en 2011, más de 7.075 en 2012 y 3.172 durante el primer semestre de 2013. Según el informe, el aumento de los casos está relacionado con la situación de conflicto en la que se encuentra esta provincia. A esta provincia le siguen el Kivu-Sur y la Provincia Oriental, dos regiones donde existen múltiples grupos armados acusados de múltiples violaciones de derechos humanos. Según la ministra de Género, estas violencias son cometidas sobre todo por los grupos armados, milicias y civiles. El 59% de los casos se desconoce y la mayoría de las víctimas tienen menos de 18 años.

Durante la presentación de este informe, la ministra Inagosi ha lamentado que los casos de violencia sean producidos incluso en las zonas que están libres de conflictos armados. «Tengo que deciros que hay ciertas prácticas que explican esto. Debemos trabajar en sinergia. Con una buena sensibilización a través de los medios de comunicación, pienso que podemos prevenir la violencia sexual», ha afirmado.

La presentación de este informe ha tenido lugar en presencia de la ministra de Justicia, Wivine Mumba, y del secretario general adjunto de la ONU encargado de la violencia sexual en zonas de conflicto, Zainab Hawa Bangura. La señora Bangura ha advertido a todos los autores de violencias infligidas a la mujer en la RDC. «Las Naciones Unidas están dispuestas a desplegar todo su poder para acorralar a todos los violadores sean quienes sean y allí dónde se escondan», ha afirmado.

Empoderamiento de Mujeres en el País Vasco

Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer ha presentado  el informe “Los procesos de empoderamiento de las mujeres adultas en el País Vasco”, un análisis que viene a finalizar una serie de investigaciones que tratan de observar los procesos de empoderamiento en las prácticas cotidianas de las mujeres vascas, que fue iniciada con el colectivo de adolescentes en el año 2009 y continuada en 2012 con el colectivo de mujeres de más de 65 años.

Entre las conclusiones principales del estudio se ha constatado, en primer lugar, que la autonomía individual es una prioridad clave, un elemento central en la vida de las mujeres vascas. Todo aquello que no sea decidir por sí mismas, todo aquello que no facilite o posibilite este marco de decisión, es objeto de crítica. Podemos decir, por tanto, que el empoderamiento es una “aspiración vital” de las mujeres vascas

Pero las discriminaciones persisten. Concretamente, un 18,5% del total del colectivo de estas mujeres considera que, en la actualidad, no existen más oportunidades para que las mujeres estén más presentes en todos los ámbitos de la vida; un 30,5% afirma que, en la actualidad, las mujeres tienen menor autonomía que los hombres a la hora de tomar decisiones; casi un 80% sostiene que, hoy, en nuestra sociedad, las mujeres se encuentran discriminadas, fundamentalmente en el escenario laboral y por la persistencia de la cultura machista.

En este sentido, una de las conclusiones del estudio muestra la clara distinción existente entre los ámbitos privados y públicos en materia de desarrollo del empoderamiento de las mujeres entre 18 y 64 años. Las mujeres canalizan su autonomía individual fundamentalmente en el plano personal o “privado y es aquí donde se concentran los “avances”, mientras que, por el contrario, en el escenario laboral las mujeres perciben más dificultades para desarrollar su autonomía y su empoderamiento, mientras que, lo laboral constituye el espacio que permite completar el empoderamiento en un sentido amplio. Queda patente, en el estudio,  que el empleo empodera, que otorga a las mujeres una mayor capacidad en la toma de decisiones. Y este hecho lo refuerzan aquellas mujeres que se dedican a tiempo completo a las tareas del espacio doméstico-familiar.

Por otro lado, en el estudio se ha detectado también que entre las mujeres más jóvenes, entre 18 y 30 años, se incrementa  el desentendimiento del discurso de la igualdad. Se trata de generaciones socializadas con mayor intensidad en la equidad de género. Y si bien este segmento de mujeres nacidas entre 1982 y 1994 considera que esta igualdad está más presente hoy en su vida cotidiana, del mismo modo pueden llegar a experimentar, en paralelo a su trayectoria biográfica como mujeres adultas, que el discurso socializado deriva en falacia.

En suma, según se desprende del estudio, estamos asistiendo a una suerte de culminación de las distintas estrategias, formales e informales, públicas y privadas, de concienciación de las distintas generaciones de mujeres en términos de puesta en valor de su autonomía individual, de su capacidad para tomar decisiones por sí mismas, que se vienen canalizando, principalmente, en sus prácticas más privadas o personales. Pero sin una transformación estructural del escenario laboral, parece difícil atisbar “avances” en las dimensiones sociales y políticas del empoderamiento, o al menos con la misma intensidad o ritmo señalados en la dimensión individual o “privada” del mismo.

INFORME: Los procesos de empoderamiento de las mujeres adultas en el País Vasco

¿Inconsciente Colectivo?

“No es lógico que los políticos hayan sido solo hombres durante tanto tiempo”

Adela Asúa ha realizado numerosos trabajos de investigación, entre ellos algunos dedicados a delitos y agresiones sexuales desde una perspectiva de género. Desde enero de 2011, Asúa es la Vicepresidenta del Tribunal Constitucional.

Con motivo de la conferencia y debate en el marco del X Foro para la igualdad organizado por el Parlamento Vasco, la investigadora aborda el tema del derecho a la igualdad y la evolución social.

El periódico DEIA se hace eco de una entrevista sobre estos aspectos:

¿En qué aspectos hay más reticencia a la hora de avanzar?

Aunque en teoría todos estamos de acuerdo en los principios de igualdad, en la práctica no es tan fácil. Destaco como muy llamativo que, estando de acuerdo en este campo los políticos a la hora de asignar cargos, como miembros del Tribunal Constitucional, no suelen nombrar a mujeres, como ha pasado en la última renovación de cuatro.

En puestos de responsabilidad, como en política, las mujeres tienen poca presencia.

Es complicado en el sentido que si no se hace un ejercicio de reflexión y de reconocimiento de que hay un fallo, tampoco se puede prosperar. Primero hay que reconocer el fallo y asumir que no es lógico ni justo que los representantes de la ciudadanía hayan sido durante tanto tiempo solo los que provienen de una parte de la ciudadanía. Una sociedad es más democrática cuando mejor tiene representados entre sus órganos políticos a personas de todos los sectores de la sociedad

Tan solo son dos mujeres en el Tribunal Constitucional. ¿En un futuro tendrán más visibilidad?

Tendremos que tener más presencia si realmente normalizamos las situaciones profesionales. Aquí hay muchos factores que abocan en esos resultados de no presencia de las mujeres. El inconsciente hace que donde ha habido más hombres, siga habiendo más hombres. Es necesario ser conscientes de que hay elementos que no son expresamente voluntarios pero que funcionan para ocultar que hay mujeres que pueden desempeñar ciertos puestos.

¿Entre mujeres faltamos nosotras mismas a esa igualdad en base a patrones culturales?

Nosotras hemos asumido roles que implicaban subordinación o repartos desigualitarios. Hemos renunciado a nuestro propio desarrollo completo pensando que nuestro valor está en desarrollar solo una parte. Los patrones sociales se han desarrollado de acuerdo con la visión masculina porque ellos establecían las leyes. Las raíces son muy profundas, y ahora hay otros peligros que presionan a la mujer para que siga siendo atractiva al hombre y para que asuma valores clásicos.

Sabemos que se ha avanzado bastante. Sin embargo, insisto en que hay que tener en cuenta que determinados hechos que denunciamos como ilustrativos de esa falta de igualdad hay que combatirlos siendo conscientes de que existe una raíz de convenciones culturales que están muy arraigadas. Esos patrones son los que hay que descubrir, reconocer y cambiar. Eso en gran medida está en el inconsciente colectivo, por lo tanto la educación sigue siendo uno de los aspectos más importantes en este sentido.

Haciendo frente a la violencia contra las mujeres

La campaña del lazo blanco nace en Canadá el 6 de diciembre de 1989, en una Escuela Politécnica de Ingeniería en Montreal. Allí fueron asesinadas 14 adolescentes por el hecho de cursar una carrera destinada a hombres. El asesino, al grito de ¡feministas!, entró en la facultad y las mató. A partir de esa fecha un grupo de hombres canadienses pensó que tenían la responsabilidad de implicarse, e implicar a otros hombres, en hacer algo para que cosas así no sucediesen más, y había que dejar de permanecer en silencio. La campaña se lanzó en 1991 en Toronto. Y en 1999 varias asociaciones de hombres y mujeres se propusieron desarrollar la campaña del lazo blanco en varios países de la Unión Europea.
Esta campaña del Lazo Blanco es una campaña dirigida a varones, con varios objetivos:
  • implicarlos en la lucha contra la violencia contra las mujeres,
  • contribuir a romper el silencio masculino sobre el tema, y que los varones se pronuncien públicamente en el rechazo a la violencia,
  • invitarlos a cambiar los modelos machistas y los comportamientos personales machistas, que están en la base de la violencia de género.

Llevar el lazo blanco significa aceptar el compromiso personal de no cometer, permitir, ni silenciar la violencia contra las mujeres.

Os recomendamos la lectura del texto de Michael Kauffman “Las siete P´s de la violencia de los hombres” en el que hace referencia a las siguientes pes: el poder patriarcal, los privilegios, el permiso, la paradoja del poder, la armadura psíquica, la presión y las pasadas epxeriencias.

Lazo blanco y punto morado ¡súmate a quienes decimos NO a la violencia de género!

Aurora: documental premiado

Es un auténtico placer comunicar que el documental Aurora, uno de los proyectos de EUSKAL FONDOA, ha ganado el Premio Cultura de Género en el 28º Festival Internacional de Cine Latinoamericano de Trieste!

Las razones para premiar este documental han sido  porque Aurora es “un canto a la esperanza de Aurora, una mujer indígena de la etnia q’eqchi de Alta Verapaz, Guatemala, víctima de violencia de género. Su continua lucha así como la difícil evolución como mujer son un ejemplo a seguir, especialmente en un país donde la violencia sistemática y machista está a la orden del día”.

Queremos agradecer a todas las personas que hicisteis posible su grabación porque este premio es un paso adelante en la lucha por la defensa de la igualdad de género.