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África en femenino

La diversa realidad africana y su continente sigue cargando a día de hoy el peso de estereotipos asociados a la pobreza, conflicto y corrupción. Igualmente se entiende “África “ como un solo contexto, cuando existe una multitud de países y realidades diversas: 53 países y más de 2.000 lenguas y culturas.
En este Día de África, es necesario contribuir a ir desmontando ese tipo de imagen y poner en valor el rol que comparten las mujeres africanas como agentes promotoras del cambio, las creadoras de esperanza, las maestras que dibujan los otros destinos posibles para ellas y sus familias.

En este parte del mundo, como en otras, es cierto que persiste una “feminización de la pobreza”, asociada a la discriminación que sufren las mujeres en el reconocimiento, acceso y ejercicio de sus derechos sociales y económicos. Además dentro de las formas de violencia más usadas contra la mujer destacan: la mutilación genital, matrimonio precoz y forzoso, violencia doméstica, Violaciones sexuales, etc
Sin embargo, desde su triple papel en la sociedad (productivo, reproductivo y de administración de la familia y comunidad), los aportes a las dinámicas en sus entornos son muy remarcables. Además, en estas últimas décadas las mujeres subsaharianas se han visto confrontadas a una redefinición de sus roles de género y, a mutaciones en sus sistemas de relaciones familiares, sociales y económicas.
Así, las mujeres africanas mantienen el 90% de la economía informal, producen el 80% de los alimentos y sustentan a más del 40% de las familias del continente. O por ejemplo los avances en representación política femenina en Ruanda, que con un 63,8%, es el país del mundo con mayor porcentaje de mujeres parlamentarias.

P1200324No hay que pasar por alto tampoco los aportes de los feminismos africanos, los cuales enfocan la opresión sexista y la opresión racista de manera interconectada. Estos ofrecen otra imagen de la mujer diferente a la imagen universalizada de mujer feminista blanca, en donde la reivindicación de la figura de la madre ha sido uno de los ejes del discurso feminista, así como el énfasis en el concepto de familia negra como un locus de resistencia. Para más información de autoras feministas africanas consultar África. Aportaciones para la Descolonización del feminismo.

Por tanto y como punto de partida, tenemos la convicción de que una de las piezas claves del desarrollo del continente, es sin duda el acceso a la educación de calidad de niñas y mujeres, principalmente en zonas rurales. Garantizar el derecho a la educación primaria es un motor clave para el desarrollo de una comunidad. P1200311No se puede concebir el desarrollo sin una población que al menos sepa leer y escribir, y tenga garantizado unos mínimos niveles educativos. En el caso de las mujeres de comunidades empobrecidas, la vulneración de sus derechos sociales es sistemática. Alfabetizar a las mujeres de una comunidad permite a largo plazo implicarlas también en actividades generadoras de ingresos y contribuir a la creación de riqueza y desarrollo, además de ir promoviendo su participación en espacios de decisión política. Sin educación básica, nada de esto es posible.

Así, en el caso del Chad llevamos 8 añoP1200312s acompañando procesos que buscan facilitar condiciones para el acceso y permanencia de las niñas al sistema educativo, y a su vez para implicar a las madres en espacios públicos y de toma de decisión como las Asociaciones de Madres y Padres.

Estos procesos son acompañados por la organización local Foie et Joie, quien ha organizado su actividad en torno a 3 redes, cubriendo un total de 27 centros educativos en las zonas apartadas rurales de la provincia Guéra.

Por tanto gran parte de la apuesta por visualizar una África en femenino, se asienta sobre la educación de las niñas y mujeres más desfavorecidas del continente y sobre esos valores que desarrollan cada día de lucha, resiliencia, valentía y creatividad por hacer de sus vidas y las de su entorno, vidas que merezcan la pena ser vividas.

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Esperanzas de vida

Crece la brecha en la esperanza de vida entre mujeres de países ricos y países pobres, con este titular nos recuerdan hoy en el País cómo la vida y, sobre todo la calidad de vida de las mujeres, depende de la voluntad política y social.

“Las principales causas de muerte de las mujeres mayores de 50 años son básicamente las mismas en todo el mundo: tumores y problemas cardiovasculares. Sin embargo, mientras en los países desarrollados han mejorado en las últimas décadas la atención a estas patologías y, por ello, ha aumentado la expectativa de vida femenina, en los países en desarrollo la situación es distinta. Un informe de la Organización Mundial de la Salud presentado hoy refleja este escenario y alerta sobre cómo esta disparidad ha influido en el aumento de la brecha entre la esperanza de vida entre las mujeres que viven en países ricos y en países pobres”. Os recomendamos seguir leyendo el  artículo.