Reducidas a la servidumbre

“En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer, incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia”. Así se manifestó el papa Francisco durante una entrevista que concedió a la revista jesuita Civiltà Cattolica, y que recoge Clarín.

Una primera especulación que se hace sobre la posible intervención de Francisco en el asunto, es que la mujer podría ocupar muchos más cargos y más relevantes en el Vaticano de los que ocupa hasta ahora. Pero hay otra especulación más osada que empieza a hacerse, y es que el Papa podría nombrar como cardenal a mujeres. Los cardenales son los principales consejeros del pontífice y tienen la función de elegir Papa.

Pero el tema no es tan sencillo. El Código de Derecho Canónico establece que para ser cardenal hay que ser varón y al menos sacerdote, en cuyo caso, si es elegido, debe ser consagrado obispo. Sin embargo, como el cardenalato no es, en sí mismo, uno de los siete sacramentos de la Iglesia (junto con el bautismo, la comunión, etc.) como lo es el diaconado, el presbiterado y el episcopado, que componen el llamado sacramento del orden. Si un Papa suprimiera los requisitos de ser varón y sacerdote u obispo para ser cardenal se despejaría el camino.

Por otro lado, el Papa Francisco aseguró que “sufre” cuando ve a las mujeres “reducidas a la servidumbre” en la Iglesia, al tiempo que defendió su vocación recordando que “Dios confía de modo especial el ser humano a la mujer”. 

En su discurso, Francisco se refirió a la vocación y a la misión de la mujer de nuestro tiempo. “¿Qué significa esta custodia especial del ser humano a la mujer? Me parece claro que mi predecesor se refiere a la maternidad. Muchas cosas pueden cambiar y han cambiado en la evolución cultural y social, pero el hecho es que es la mujer concibe”, señaló.

El Papa ha reiterado que no se trata solo de “un simple hecho biológico”, sino que comporta una gran cantidad de implicaciones tanto para la propia mujer como en su relación respecto a la vida humana y la vida en general. Sin embargo, Francisco ha alertado de “dos grandes peligros que mortifican” a la mujer en su vocación. “El primero es la reducción de la maternidad a una función social, una tarea que es noble pero que en realidad aparta a la mujer con todo su potencial, no la valora plenamente en la construcción de la comunidad, ya sea en ámbito civil como eclesial”, ha señalado.

Por otro lado, entiende como “reacción opuesta” a este hecho la promoción de un tipo de liberación que, “para ocupar el espacio sustraído al varón, abandona lo femenino, que tiene valiosas características

Anuncios

Publicado el enero 7, 2014 en Uncategorized y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: