Las mujeres mayores… las grandes olvidadas

“Es nuestro deber para con las personas de edad y la sociedad en general combatir la discriminación por razones de edad en todas sus formas y promover la dignidad y los derechos humanos de las personas de edad en todo el mundo.» (Mensaje del Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon)

La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 66/127, designa el 15 de junio como Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez. Representa el día del año cuando todo el mundo expresa su oposición a los abusos y los sufrimientos infligidos a algunas de nuestras generaciones mayores.

Las mujeres mayores españolas están más solas, son más pobres y tienen peor salud que los hombres  así lo aseguró  la directora del Instituto de la Mujer, Laura Seara, durante la presentación del I Congreso de Mujeres Mayores. Por tanto,  la  ventaja de vivir más años no se traduce en una mejor calidad de vida.

Su situación está directamente relacionada con su vida laboral. En general, tienen pensiones más bajas que los hombres, como consecuencia directa de la desigualdad en el empleo, los menores salarios, la temporalidad y el trabajo a tiempo parcial.

Pero además las mujeres mayores españolas viven más años en situación de dependencia, un fenómeno relacionado con la edad pero también con el sexo. Las tareas de cuidado mantienen un claro sesgo de género, es decir, las hacen las mujeres. De forma que mientras los hombres cuentan con mujeres que los cuidan -cónyuges, hijas y nueras-, las mujeres cuentan normalmente con sus hijas y sus nueras. Todos estos factores incrementan el desamparo de las mujeres mayores, puesto que, si bien la soledad puede entenderse como un momento de libertad y emancipación, y así lo es en algunos casos, se convierte en un elemento de riesgo cuando nos enfrentamos a la pobreza y la dependencia. Debido a su situación social y económica, las mujeres mayores necesitan un Estado del Bienestar fuerte que garantice su seguridad y la calidad de su vida, por lo tanto los recortes les afectan de forma dramática.

Las recientes reformas introducidas por el Gobierno en el sistema de salud, y en concreto el copago farmacéutico y la reducción de las prestaciones sanitarias, incrementan la pobreza de las beneficiarias de un sistema que ahora es más costoso que antes, a pesar de los escasos recursos económicos de quienes más lo necesitan.

Para Purificación Causapié Lopesino, dice que es de justicia: recordar la enorme aportación de las mujeres mayores de los inicios del siglo XXI, porque ellas han sido fundamentales para construir este país y construirnos a las personas que en él vivimos y trabajamos. Ellas deben ser recordadas y apoyadas en sus derechos, entre los que se incluye tenerlas en cuenta para seguir levantando la sociedad que queremos.

Anuncios

Publicado el junio 15, 2013 en Uncategorized y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: